martes, 3 de diciembre de 2019

Enciclopedia Quillotana




Visita de Michelson a Carlos Newman y señora en la Finka Andonaegui, Quillota, con Arturo Salazar y otros. Año 1909.
(imagen: wikipedia )




Ya es necesaria una Enciclopedia Quillotana.

Chirimoya: la reina de las frutas; una invención de enamorados; lo más inmaculado de Chile.  Tres acepciones según grandes viajeros que pasaron por la ciudad.

Por supuesto que un artículo sobre la lúcuma no puede faltar.  Ni otro  sobre el “día del níspero”, o la Quebrada del Ají.  El artículo sobre Chunchulito, dirá: “Enloqueció al presenciar el funeral de su propia madre”.

Una enciclopedia reúne un conjunto de ciencias, artes, personajes, saberes y cosas; a veces dedicado a un solo tema.  Sabremos todo de todo.  Ésta será controvertida y peleada.

Ruego al Comité Editor que me encargue el artículo sobre la plata.  Es que nadie sabe más sobre ella en Quillota.

Hamchelz: dulce pintor quillotano, hizo el retrato del fundador de Quillota.

Joan Corominas: poeta niño de la década del 60.  Es inexplicable su muerte prematura.

Queta: la más bella y amada de las cortesanas; aunque nadie le declaró su amor.

En la P no anotaremos a los Pinochet, llegados a Quillota en 1752.

En la A estará la Finka Andonaegui y sus locos, Karlos Kabezón y Karlos Neuman, precursores de esos que todo lo escriben con K.

El artículo de La Goleta habrá que encargarlo al Guardián de la Bahía, Omar Valdivieso, el más marino de los enciclopedistas.

En una Segunda Edición, corregida y aumentada, en la G anotaremos a Gardiazábal, Pancho, como el agrónomo que más sabe de paltas.  (Así se rectificará el artículo vanidoso de la primera edición, escrito por Boldrini).

Sin chistes. ¿Por qué, entre todos, no comenzamos ya a escribir tal enciclopedia?  ¿Qué artículos le gustaría escribir usted?

Por supuesto que en esa obra debe estar la receta del licor de nísperos de la señora Magdalena Gómez viuda de Mardones.  Lleva 1 litro de aguardiente, 1 kilo de nísperos pelados, sin cuesco, se pone 10 a 15 días a macerar.  El toque: ¾ de almíbar de pelo.

Tampoco en la A dejará de anotarse el arrollado que fabrica el señor Ahumada del restaurant Chuqui; aunque algunos dicen que era mejor el que hacía el doctor Lechuga, de la calle Freire.

No sé si el Refugio Liguano deberá ir en la R o en la C, por el apellido de don Neftalí Carrasco.

El artículo sobre el fusilamiento de los sicópatas de Viña del Mar se lo pediremos al Poeta Innombrable.

No podrá faltar Araneda, arquero de San Luis de los años 70 y que hoy es lonko de una comunidad mapuche de Almagro, en Nueva Imperial.

Goethe podrá estar solo o en el artículo de su mayor estudioso, don Udo Rückser, de la Chacra Las Gracias en San Isidro.

En la M estará Magdahl y la señora Marta Morales.

En la P don Augusto Poblete, Hernán Puchulú y Pancho Pistolas, nuestros más entusiastas gestores culturales.

No costará escribir tal enciclopedia.  Ningún quillotano está falto de méritos como para no figurar.  Es urgente escribirla.



Gustavo Boldrini

sábado, 16 de noviembre de 2019

La Casa Colonial de Quillota: único patrimonio local declarado Monumento Nacional





Imagen que muestra el repertorio formal de la fachada



Esta vivienda emplazada a pocos metros de la plaza mayor, en calle San Martín N°336, tiene la singularidad de materializar en una superficie total de 1.545 m2 el tipo rectangular de construcción urbana levantada en la otrora Villa de San Martín de la Concha.

El inmueble –a pesar de estar sometido a la actividad sísmica y, por consiguiente, a diversas reparaciones – conserva aún en sus 711,   68 m2 las características arquitectónicas del siglo XVIII. Así, resalta a los ojos del observador la portada con alero de tejas que evita el humedecimiento de la fachada por las aguas lluvias y el escudo inserto en la parte superior del frontis que recuerda a los primitivos propietarios. Adosada al muro figuran dos columnas que adornan la gran puerta de doble hoja que da acceso al zaguán.

Desde el zaguán –lugar de recepción y relacional – comienza el orden jerárquico hacia los espacios interiores y de intimidad de la casa. El patio central en forma de cuadrado (acicalado con alicante, mimosa, diamelo, lavanda entre otras especies), indica el punto de tránsito de corredores con sendos pilares de madera que contribuyen a la distribución general de las habitaciones y al modo de favorecer la actividad social del recinto.

Dada la forma y dimensiones se observa cierta justificación constructiva a la hora de apreciar la cantidad de habitaciones, pues, constituye un indicador inequívoco acerca del tamaño de la familia y el número de ocupantes. Detalle no menor es la posición de las puertas, ya que provoca cierto escenario de enfrentamiento entre ellas. Al ingresar a los dormitorios –donde aún existe comunicación de una pieza con otra – es posible apreciar la altura de los muros de adobe que rematan hacia el cielo de madera. Ello aporta a mantener la ventilación del lugar, sobre todo, cuando eran utilizados elementos de calefacción como los braseros y, por lo tanto, se evitaba la concentración de monóxido de carbono.

A continuación, un segundo patio interior donde se ubicaban la cocina, despensa, lavandería y el servicio doméstico. La prolongación del sitio permitía situar la huerta cercada por los cierres, junto a algunas aves de corral y árboles frutales. No habría que omitir la acequia, porque sin sus aguas era imposible desarrollar las labores del hogar y facilitar el riego para la obtención de los frutos.

Mirado desde el conjunto se aprecia una jerarquía viniendo desde el exterior y donde el traspaso de los espacios es gradual. A este tipo de organización sólo habría que precisar en la materialidad constructiva. Principalmente orgánica, ya que sus elementos como adobe y madera eran extraídos directamente de la naturaleza y para la elaboración no era necesario una mano obra especializada. Condición que, sin embargo, no soslaya los cambios ejecutados en la techumbre, pisos y arreglos en los muros de adobe, por quienes han sido indistintamente sus propietarios en el tiempo.

A las características arquitectónicas del inmueble debe hacerse mención a hechos históricos que la unen. En este sentido, ineludible resulta no referirse a los sucesos del llamado motín de Quillota. Estaba la casa arrendada por el Gobernador del Departamento de Quillota, José Agustín Moran, quien la ofreció a su huésped de honor el Ministro Diego Portales, la tarde noche del 2 de junio de 1837. Al día siguiente, el Ministro Portales salía a inspeccionar las tropas expedicionarias contra la Confederación Perú-Boliviana que se encontraban acantonadas en los conventos de Santo Domingo y San Francisco, respectivamente. Durante el acto de inspección llevado acabo en la plaza mayor, fue tomado prisionero –en el punto donde se levanta un monumento a su figura – y conducido al convento de Santo Domingo. En la madrugada del 4 de junio salía de dicho convento rumbo a Valparaíso. Pero las circunstancias del trayecto obligaron a tener que pernoctar en Tabolango. El trasladado continuó hacia Valparaíso donde fue ejecutado el 6 de junio de 1837.

Con posterioridad la casa fue sede de la Compañía de Bomberos, escuela de la Parroquia San Martín de Tours y en el presente alberga a la Biblioteca Municipal Melvin Jones y al Museo Histórico Arqueológico de Quillota.

El 13 de marzo de 1974 y siendo Vicepresidente del Consejo de Monumentos Nacionales, Roque Estaban Scarpa Straboni, fue acogida la solicitud con fecha 12 de marzo de 1974 y nota 6 del mismo, para hacer presente al Ministro de Educación el declarar Monumento Histórico al inmueble de calle San Martín N°336. Fue así como este patrimonio local obtuvo el título de monumento nacional, a través del DS N°556 del 10 de junio de 1976.

Por todo lo antes dicho, bien podría prosperar la idea de si se quisiera realizar descripciones de la vivienda urbana colonial, hacer un relato sobre algún acontecimiento en la temprana república o interesarse de cómo era el modo de vida del período colonial tardío en la localidad de Quillota, éste inmueble aportaría a dar luces de aquello.



Pablo Montero Valenzuela

Licenciado en Historia PUC-V

viernes, 1 de noviembre de 2019

Un boletín y dos revistas, publicaciones quillotanas (Comercio y Educación)




Detalle Portada Revista "Amanecer",
agosto de 1943

El 10 de marzo de 1943 se fundó la Cámara de comercio minorista de Quillota y en octubre de 1944 apareció el Nº1 del “Boletín” órgano oficial, mensual, con 12 páginas, de dicha Cámara, cuyo director era Eliseo 2º Guerra.  Ese año la institución era liderada por el presidente M. Felipe Cisternas y el secretario José R. Flores.  Los socios se reunían todos los viernes desde las 21 horas y tenían un Casino en calle O’Higgins Nº46.

Por el Noticiario del boletín nos enteramos que “En la reunión de directorio celebrada el 29 de septiembre se presentó la renuncia colectiva de 15 socios, todos ellos pertenecientes a la Colonia Árabe”.  La publicación consigna los nombres de 12 de ellos: Salame, Gabriel y Salim Jarufe, Jacobo Abufón, Adán Zedán, Tedy Sacre, Habil J. Carmi, José Michel Hermanos, J. Salim Abuyeres, Elías Heresi, Carlos Amohad y Pedro Jalil.

Sobre los motivos de la renuncia no hay información.  Otros temas abordados: fabricación de la azúcar de betarraga, asesorías de las Cámaras de Santiago y Valparaíso, “El comercio minorista quiere justa utilidad”, “Movimiento de fondos al 31.10.1944”.

Entre los numerosos avisos, destaco el de Lorenzo Sazie H., abogado oficial de la Cámara, que ocupó un importante cargo en el Liceo de Hombres.

Las páginas 8, 9, 10 y 11 contienen la nómina de socios con clasificación de sus negocios.  Algunos rubros: abarrotes, seguros y propiedades, boticas, flores, frutas y verduras, sastrerías, etc.

Algunos comerciantes: Luis Bo, Agustín Celedón, Carlos Wesphal, Elena vda. de Timmermann, Oscar Riveros, Ángel Kraljevic, Euclides Vinet.

En el rubro zapaterías y suelerías figura Juan Plá Ibarra, en Prat Nº84, al parecer familiar de la ministra de Piñera Isabel Plá Jarufe.

El Nº1 de “Amanecer”, órgano oficial de las Escuelas primarias del departamento de Quillota, se publicó en agosto de 1943, con 8 páginas.  El editorial lo escribió Alberto Poblete Gallegos, Director de Escuela Superior Nº1 de Hombres de Quillota, ubicada en Blanco Nº40.

La alumna Vedanta Villaroel B. de sexto año de la Escuela Superior Nº2 de Niñas es autora de los siguientes versos:

Amanecer.

AMANECER, la aurora anuncia un nuevo día
y a  nuestra tierra un sol radiante iluminó,
y en nuestra escuela todas tenemos alegría,
porque nuestro periódico este día se fundó.
AMANECER, el lema de todos los chilenos,
es patriotismo, trabajo, disciplina y unión
y, por lo tanto, AMANECER queremos
dedicarte estas líneas como nuestra canción.
Compañeras, debemos alegría tener,
pues tenemos ya nuestro periódico escolar
al que con nuestro esfuerzo debemos honrar.
¡Que viva la querida revista AMANECER!

La profesora Elcira Díaz colabora con un artículo sobre periodismo escolar.

Los números 2 (doce páginas) y 3, de septiembre y diciembre respectivamente, contienen trabajos de las escuelas de Artificio, La Palmilla, Quintero, La Calera, Nogales e Hijuelas.  Destacan: el poema “Canto a la bandera” del director de Nogales y el artículo “El juego como preparación para la vida”, autoría del profesor Héctor Villalobos, escuela Nº1.

En estos números se reproducen varias felicitaciones por la forma y el contenido de la revista.  Entre ellas la del periodista quillotano Manuel 2º Sarmiento y la del profesor Tomás Ibáñez, secretario del “Ateneo” de Quillota.

“Ideales”, revista literaria de las alumnas del Liceo de Niñas, es la tercera de las publicaciones. Revisamos el número 2 publicado el 30 de septiembre de 1927, con sus 8 páginas.

Sobresalen los textos de G. Fleming O., ex alumna, especialmente su poema “Mi vida”, y de Amado, seudónimo de un colaborador del Liceo de Hombres.