miércoles, 29 de agosto de 2018

“Relatos de Quillota en Vitraux Centro Cultural Leopoldo Silva Reynoard”


Viñetas traslúcidas de un pasado que no debemos olvidar


Con la concreción del Proyecto FONDART “Relatos de Quillota en Vitraux Centro Cultural Estación”, del destacado maestro artesano y vitralista sampedrino Julio Fuentes Estay (1),  asistimos a un significativo hito en el devenir artístico comunal tomando en consideración sus peculiaridades y alcances:

En primer lugar, respecto a la materialidad destacamos la total vigencia y esplendor del vitraux como soporte expresivo -a más de un milenio de su incorporación como elemento arquitectónico-; sumándose, junto a la cerámica, a la gama de expresiones artesanales de excelencia locales. Sin duda estos vitrales son el primer paso para el anhelado centro del vidrio regional con sede en nuestra comuna.

Segundo, por la temática tratada en cado uno de ellos, que otorga contexto al placer estético generado por la traslúcida gama cromática proyectada por el mosaico de vidrios; constituye en si misma, testimonio de historias tan nuestras como olvidadas: un extraordinario aporte al proceso de rescate identitario.

Finalmente, destacamos la coherencia del proyecto, desde su génesis, conceptualización, diseño y construcción, que finalizó con la instalación de estos vitrales en la recuperada Bodega de Granos de la ex Estación Quillota, en donde se levantó el Centro Cultural Leopoldo Silva Reynoard; todas iniciativas financiadas por el Consejo de la Cultura y las Artes, en una perspectiva consecuente y sólida, en lo que a rescate patrimonial se refiere, y que producirá, junto a los proyectos generados desde la gestión municipal, una sinergia entre las renovadas Plaza de Los Ceibos y Feria Sargento Aldea, dando nueva vida desde la perspectiva del siglo XXI a un espacio recuperado desde el pasado.



La Obra

La obra consta de 6 vitrales ocupando una superficie total de 22,5 metros cuadrados. Sin duda, se trata de una notable selección de viñetas, a modo de prólogo para un relato gráfico de nuestro riquísimo patrimonio histórico literario:



En “Leyenda de El Loco Eustaquio”, asistimos al sublime momento, relatado por Zorobabel Rodríguez, cuando Manuel junto a su leal can se arrojan al torrentoso Aconcagua que flanquea furioso al Mayaca, peñón en que se refugió el desdichado amante.

 Leyenda de El Loco Eustaquio


Procesión de El Pelícano” revive la añorada gran festividad religiosa quillotana, de raíz colonial, que tuvo triste final con la destrucción de la imagen tallada por el anónimo preso en el terremoto de 1906.

Procesión de El Pelícano

Estación Quillota”, resume la esencia de un pasado añorado cuando con la llegada del ferrocarril, encabezado por las máquinas a vapor, la serpiente de oro y los automotores italianos-, dieron empuje, vida y sello a un barrio que fue y será parte fundamental de nuestras vidas.

Estación Quillota


 Beatita Benavides” es el homenaje a una de las figuras señeras en forjar el carácter solidario de nuestra comuna: María del Carmen Benavides y Mujica la mujer de noble familia que da sentido a su existencia entregando sus bienes y vida al servicio del prójimo.

Beatita Benavides” 


Batallón Cívico de Quillota” salda la deuda pendiente con aquellos olvidados patriotas que partieron al norte a luchar enarbolando la bandera hace ya 130 años.

Batallón Cívico de Quillota


Cultura Ancestral” ilustra la fuente principal de alimentación, las casas habitaciones, ritos funerarios y técnicas alfareras que conformaron el modo de vida de nuestros pueblos originarios que habitaron en nuestro valle a la sombra de los cordones de la cordillera de la costa. 

Cultura Ancestral


 La Técnica


Técnica Grisalla


Cada vitraux consta de cuatro secciones, con el objeto de mejorar sus estructuras. Por razones de costo y calidad de materiales, se hizo necesaria la importación de materias primas desde los Estados Unidos. En la confección se trabajó la técnica medieval denominada “grisalla”, cuya principal característica es la de pintar a través de la luz, dando sombras y volúmenes, proceso en el que se funde el vidrio con la grisalla, asegurando la permanencia incólume de la obra a través del tiempo. Para el ensamblaje de los diversos elementos del vitraux, se utilizaron dos técnicas: perfil de plomo y cinta de cobre. Además, todas las piezas de vidrio se unieron con soldadura de estaño, a fin de asegurar la buena estructura y que perduren en el tiempo. Para la realización del delicado trabajo de confección fueron utilizados en pleno todas las herramientas e implementos del taller de Vitrales JF: tres hornos eléctricos, cada uno capaz de alcanzar 1200º Celsius; tres máquinas pulidoras de vidrio; juegos de cortadores y alicates; cautines; sierras eléctricas para cortar vidrio; soldadura al arco y soplete oxi-gas; además de un ácido especializado para matear el vidrio.



Bocetos

Máquina Cortadora de Vidrio

Piezas en Horno de Fundición

Sellado Perfil de Plomo 

Trabajo de Soldadura





Carlos Poblete Cruz



(1)  Julio Antonio Fuentes Estay, Artista del Vidrio pasó de agricultor a artista del vidrio. Han transcurrido 18 años desde sus inicios en el arte del vitraux. El año 2008 ganó un concurso Fondart Nacional. Viajó a los EE.UU. a especializarse, producto de esto, sintió la necesidad de retribuir de modo que su trabajo pudiera ser apreciado por toda la comunidad. Julio Fuentes se entera del proyecto Centro Cultural y se propone instalar algún vitraux en el edifico. Investiga y recurre nuevamente a un Proyecto Fondart el año 2009. Así nace la idea de entregar a la comunidad una serie de vitrales de nivel superior, donde la luz y el color brinden un mensaje propio. Por dos años, en la materialización del proyecto trabajaron su madre Teresa Estay y Cindy Alegría Valenzuela, vitralista, quien se incorporó al equipo de trabajo para la concreción del proyecto.







martes, 14 de agosto de 2018

"Mientras Amanece" una novela de Eugenio Matus Romo



“Mientras Amanece”  Eugenio Matus Romo Editorial Alfa, 1960


La novela “Mientras Amanece”, de Eugenio Matus (1), se ambienta en un Quillota antiguo, pero que tiene tanto de lo que yo conozco hoy que no puedo dejar de imaginar cada descripción.  La Parroquia, tal cual la vive el protagonista, hoy no existe, sobre ella una construcción con aires modernos se instala en la esquina de las calles San Martín con Maipú.  Y la Iglesia de los Dominicos, aquella que tanto aborrece un personaje, hoy todavía se eleva hasta casi el cielo. Los Maristas, parecen ser los mismos, que estuvieron en mis días de colegio, con sus estrictas normas y sus no tan calmados discípulos.  La plaza aparece con su antigua y moderna fuente. 

En esas calles y lugares un niño, David, que llega a vivir con su tío y doña Sofía, a la Parroquia, debe recorrer el camino que todos debemos andar: el crecer. Pero, la vida es un laberinto, muchas veces circular, en donde se cree existir, se cree amar, uno se apasiona, huye, pero, paradojalmente, rara vez uno avanza. Quizás, porque la vida, cuando la comenzamos a llamar: destino, se transforma, inmediatamente en desilusión.

Pero, David deberá crecer, aunque en este proceso, aniquile a aquel, que habitó su infancia, quien tuvo el alma más viva que incluso el mismo, hoy.

“Mientras Amanece”, una novela que se lee rápido, que no para, que parece un suspiro de resignación en mitad de la juventud que algún día tuvo su autor, que logra que uno se encariñe con seres hechos de letras, que hace que el tiempo se detenga, aunque sea un poco en nuestras vidas y se centre en un pequeño mundo hecho de calles y lugares conocidos,  teñidos de sepia.

“Mientras Amanece”, para los que añoran una novela como las de antes, sin premura, pero ágil, con personajes que se quedan en el alma. Una novela,  con un ligero sabor a pena y obviamente a nostalgia pura.



Marcela Poblete Cruz



(1) Eugenio Matus Romo (1929 - 1997): novelista, ensayista, crítico y antologador. Profesor de Castellano. Estudió en el Instituto “Rafael Ariztía”.

martes, 7 de agosto de 2018

Los nuevos aires de la historiografía quillotana




"Historia Administrativa y Urbana de Quillota
1810 - 1996"
Pablo Montero Valenzuela



De nuestro archivo.


Cuando era niño era casi imposible cumplir con un trabajo de investigación sobre el pasado de Quillota, salvo un antiguo libro de Historia Colonial y la revista de apuntes de la historia que había publicado el diario “El Observador”, prácticamente no existían otras fuentes para conocer la vida de nuestra ciudad en el tiempo.

Hoy, la situación es diametralmente opuesta, quizás como consecuencia del Tricentenario han surgido varias publicaciones de extraordinaria calidad: la “Historia Administrativa y Urbana de Quillota 1810 – 1996”, publicada recientemente, por el Licenciado en Historia y Magíster en Ciencias Políticas Pablo Montero Valenzuela, uno de los textos de historiografía regional más cuidadosos, en cuanto a su redacción e información que he leído en mi vida.  La monumental “Historia General de Quillota” del profesor y periodista Roberto Silva Bijit, es otra expresión de esta época dorada de la investigación histórica.  Tampoco puedo dejar de mencionar las investigaciones del profesor Augusto Poblete Solar, que entregan una dimensión profunda e íntima de la existencia de nuestra comunidad.

Son textos escritos desde la ciencia y los archivos, pero también por y desde el amor a una tierra excepcional, que ha producido frutos y paisajes hermosos, así como hijos preclaros que la reverencian a través de la memoria y la palabra.

Siento que hay una revalorización creciente de lo  nuestro, de los paisajes, costumbres y valores de nuestro territorio, a nivel nacional.  Programas de televisión, documentales y libros son expresiones inequívocas de este sentimiento, genuino y puro, que redescubre los verdaderos sentidos de la patria y la nacionalidad en nuestra gente.

En mi opinión, ha llegado el momento de formalizar la implementación de una asignatura de historia local en el currículum de los colegios municipales de la comuna, están los profesores, están las autoridades y por supuesto, están estos libros maravillosos que debieran ser la fuente de estos estudios, sólo falta la decisión, que quizás como en otras oportunidades, pueda ser señera para otras ciudades de nuestro país.  ¡Quillota ha sido el punto de partida de tantas acciones y decisiones notables…!  ¡Es hora de valorarlo!



Pedro Pablo Gac Becerra
Profesor de Historia y Magíster en Educación



Publicado en el diario “El Observador” el 24 de julio de 2018